Trabaje con nosotros

Enviar aplicación de Trabajo

ANUNCIE AQUÍ / PRECIOS

* MediaKit LaTv (descargar Flash)

Publicidad

La Cárcel de Guayaquil
Usted esta viendo el canal:
Ecuador


Califica este reportaje:

 
Votos: 3 - Rating: 0
Categoria: Ecuador
Realizador: Santiago Ron
Fecha: 2008-12-14
Temporada: 2008
Reproduciones: 20944
Desde la bóveda central y terrazas del panóptico del Ex Penal García Moreno de Quito, los guías penitenciarios y miembros policiales vigilan los movimientos de todos los internos, para evitar cualquier fuga o motín, especialmente observan al pabellón F considerado de alta peligrosidad.

Fue ahí donde hace varias semanas una revuelta dejó como saldo dos presos muertos.

Y para acercarnos a la puerta de este pabellón e intentar entrar, acompañamos a dos internos que llevaban la comida de los presos. Para estar ahí fue necesario que un agente de policía fuertemente armado nos custodie.

Luego de unos minutos la comida ingresó, pero nosotros no pudimos hacerlo, debido a las estrictas medidas de seguridad. Y es que de ahí se han fugado algunos detenidos. En una ocasión cuatro de ellos aprovechando un descuido de la guardia burlaron la fuerte seguridad y se deslizaron por el muro.

Al final en un operativo tres fueron recapturados.

Intento de fuga, violencia, peleas o cualquier falta disciplinaria grave, son los motivos para que los detenidos sean encerrados varios días en las celdas de castigo, donde no hay baño y en algunas ocasiones se les disminuye la comida.

Junto a él trece reclusos más, estaban en la celda.

En el otro calabozo estos detenidos fueron castigados por acuchillar a otros internos.

A pesar de estar prohibido el castigo en el Ecuador, esta práctica se utiliza como un último recurso para controlar la violencia en las cárceles del país.

En el pasillo del Pabellón B, después de que los guías se alejaron, un interno limpiaba la moto, es decir sacaba los residuos de marihuana impregnados en la pipa para secarlos y nuevamente fumarlos.

Deprimido por estar solo ya que sus dos amigos salieron libres y sin ningún apoyo profesional, este interno busca refugio de esta manera y como todas las drogas, este residuo tóxico le dará una aparente tranquilidad, pero matará poco a poco su cerebro.

Estas y otras duras realidades de la prisión están retratada en la pintura de Dilbar, un colombiano retrata así sus años de cárcel.

Dilbar, dice: “La droga que se encuentra en ese lugar, el derramamiento de sangre que hay internamente y la sociedad que vive desinteresada de la situación que se vive aquí”.

Y en este mundo donde el sufrimiento y la depresión que causa el encierro, puede anular a cualquier ser humano y afectar su estado mental, se necesita una gran fortaleza interna para decidir salir adelante. Muchas de estas personas privadas de libertad luchan todos los días para mantener su mente y cuerpo ocupados y así buscar su propia rehabilitación asistiendo a varios talleres, cursos y actividades recreativas.

Muchas de estas iniciativas son de los propios internos y son apoyadas por varias instituciones públicas y privadas que actualmente son coordinadas por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, sin embargo el poco espacio físico, la sobrepoblación carcelaria y la despreocupación histórica del estado y la sociedad, han provocado que al menos la mitad de los internos no accedan a estos programas.

Cada centro carcelario tiene realidades distintas. Por ejemplo en la Cárcel 2 que está junto al Ex penal García Moreno, los internos con el apoyo de las autoridades han podido sobrellevar el hacinamiento, ellos hace tres años construyeron estos pequeños cuartos para vivir en este espacio que tiene el tamaño de una sala, ahí viven más de 30 reclusos.

Construidos con tablas de madera, existe un potencial riesgo de incendio, por lo que ellos esperan ser reubicados y salir de estos estrechos cuartos.

Dentro de la Cárcel 3 se encuentra la clínica de rehabilitación para drogadictos.

La mayoría de adictos han sufrido abandono, violencia física, psicológica y sexual provocada en su entorno.

César con mucha sangre fría nos contó por que está preso.

César, dice: “Yo estoy aquí por muerte, la gente me puede ver así, como que por que es asesino no tiene sentimientos”.

Recientemente fue padre y esa experiencia nos dijo le ayudó a darse cuenta del terrible daño que ocasionó a otros seres humanos.

César, dice: “Y me doy cuenta que a los otros familiares que yo les he dañado su vida, puedo decir les he quitado un familiar, yo me arrepiento ahora sí, yo estoy sentenciado para 25 años, tengo un hijo de seis meses”.

En el Ecuador hay más de 40 centros penitenciarios y es Guayaquil la ciudad donde están la mayor cantidad de detenidos.

Santiago Ron, Realizador Programa La Televisión, dice: “Considerado para muchos como el lugar más peligroso del Ecuador, la Penitenciaria del Litoral tiene muchas historias que contar”.

Para nuestra protección se nos asignó a cuatro policías fuertemente armados del Grupo de Operaciones Especiales, GOE, esto habla del alto grado de peligrosidad que existe en la Penitenciaria.

De inmediato un dramático testimonio, este interno implicado en un robo, tenía los pulmones afectados por una balacera.

Al ingresar al corredor central se ve la obra que el gobierno esta haciendo como parte del plan de reestructuración integral del sistema penitenciario, en este caso reconstruir y ampliar la Penitenciaria, para ello contrata a los mismos internos quienes reciben 30 dólares mensuales y además se pueden acoger al sistema de reducción de penas.

A pocos metros esta el cuarentena baja, el pabellón de los internos más pobres.

Y es que en otros pabellones para mantener y ocupar una celda, hay que pagar una especie de arriendo.

Aquí como en la mayoría de cárceles del país existen presos de primera y segunda clase.

A este detenido por falta de plata, le ha tocado vivir en el cuarentena baja durante 4 años.

Santiago Ron, Realizador Programa La Televisión, dice: “Este es el pabellón cuarentena baja, aquí la mayoría de presos que viven amontonados no pueden pagar una celda en otro pabellón”.

En total hacinamiento los más de 120 individuos soportan el fuerte olor que proviene del baño, donde hay tres inodoros y dos están en estas precarias condiciones.

Al mismo tiempo unos juegan cartas, otros duermen profundamente y otros profesan su fe, todo esto en la misma celda.

Pero el ser humano aún en estas deplorables condiciones, aprende a reírse de las cosas sencillas y para muchos se convierte en una terapia.

Y en la improvisada letrina del baño junto al basurero encontramos a la otra mascota, el pato.

Esta dura realidad es diferente en otros pabellones como el de régimen progresivo, donde cada preso da una cuota para vivir en mejores condiciones.

Y con algo de humor este preso intenta entrar al record guinnes, nos dijo estirando su piel.

Este pabellón mantiene varias iniciativas por autogestión como la crianza de tilapias.

Aquí Robinson acusado de robo envió un saludo.

Dentro del pabellón nos invitó a pasar a su celda a la cual le hizo algunas mejoras, tiene aire acondicionado, equipo de sonido, televisor, dvd, agua todo el día y un baño limpio.

Situación que contrasta diametralmente con la que se vive en los otros pabellones de la misma penitenciaria. En el cuarentena alta existen dos baños para 160 internos.

En este pabellón están mezclados todo tipo de infractores, desde detenidos por no haber pagado las pensiones alimenticias, pasando por ladrones primerizos, estafadores, hasta delincuentes profesionales. Como en la mayoría de prisiones del país, los internos tienen sus propias reglas, se nos informó reservadamente que esta es una celda de castigo creada por ellos.

Ocho personas en tres metros cuadrados, las condiciones de insalubridad provoca que muchos internos contraigan graves enfermedades y aumente la violencia carcelaria.

A pesar de que la mayoría de ecuatorianos hemos escuchado sobre la compleja y dura realidad que se vive en las prisiones, nuestro silencio se ha convertido en cómplice de la decadencia de este sistema.

Por lo tanto es necesario regresar a verla y escuchar sus historias.

Todas las personas privadas de libertad saldrán de la cárcel en algún momento, es por esto que necesitamos que las cárceles no sean escuelas del delito.

Tenemos una deuda pendiente con el Sistema de Rehabilitación Social del país.

La próxima semana conoceremos la propuesta y el trabajo de las autoridades para enfrentar esta crisis carcelaria.





Registrate o Inicia Sesión para ingresar un comentario